En representación de la CC-ARI-Neuquén
rechazamos con toda firmeza el atentado sufrido en su vivienda y automóvil, por
el subjefe de la Policía Provincial.
Estamos saturados de hechos violentos,
muchos cometidos desde distintos niveles gubernamentales y otros muchos
generados por integrantes de nuestra sociedad.
Pero nos alarma que estos hechos nuevos,
afecten a la conducción policial y a la propia institución que debe ofrecer
seguridad a la población.
Nos sorprende, sí, la celeridad con que
los jefes policiales han caracterizado a los hechos e identificado a los
supuestos autores.
Pareciera, que estaban esperando un
episodio así.
Las autoridades, ante estos hechos de
tanta repercusión, deben ser firmes en el rechazo y en la investigación, pero
cautas en sus juicios que han tenido formas de condenas lapidarias.
Nada en la policía neuquina es igual a
antes del autoacuartelamiento de diciembre. Esos hechos pulverizaron la
autoridad de la conducción y marcaron fuertes divisiones y resentimientos entre
los policías de distintas jerarquías. Toda esta tensa cuestión interna, ya
venía fomentada por la partidización de la fuerza, que ha hecho el gobierno
desde hace décadas, llevando a amplios sectores policiales a tomar partido no
ya por el gobierno, sino de distintos sectores de la vida interna del partido
del gobierno.
La aparición de un grupo de policías que con
toda legitimidad buscaba una forma de sindicalización para canalizar demandas
salariales y laborales, por no verse representados por su jefes, sumó presión a
la situación de la fuerza. Pero sobre todo, molestó a los jefes.
Creemos que es muy apresurado juzgar con
tanta ligereza. Hay que esperar resultados de una investigación seria y
profunda. Condenar, como se ha hecho, muestra una clara intención por
descabezar con escasas pruebas a un sector que está molestando a la jefatura
policial.
RICARDO
VILLAR - Presidente CC. ARI - Neuquén.
BEATRIZ
KREITMAN - Diputada Provincial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario